lunes, 28 de enero de 2013

El Rostro Femenino de Dios - Patricia Lynn Reilly


El Rostro Femenino de Dios


Por mi propia experiencia y la de las mujeres con las que trabajo, estoy convencida de que nuestra sanación y la recuperación de nuestro Poder avanzan y se profundizan cuando el rostro de Dios se parece al nuestro; cuando nos imaginamos a Dios a imagen y semejanza nuestra. La evolución del rostro de una Diosa Madre va ocurriendo a lo largo del tiempo. Es un camino esencial hacia el autoamor, la confianza en nosotras mismas y la fuerza interior de nuestro poder de mujeres.

El camino hacia el Rostro Femenino de Dios requiere el exorcismo de los viejos nombres y rostros, y la adopción de alternativas que afirman a la Mujer. Estas nuevas imágenes son portadoras de sanación, y a medida que nos sumergimos en ellas, también nos encontraremos con el odio a nosotras mismas.

"Nuestra heridas más profundas las sana una Diosa que se parece a nosotras".

- El mito del pecado original que nos convenció de que las mujeres somos malas.
- El mito de la necesidad de un salvador masculino que nos convenció de que las mujeres somos dependientes.
- El mito de un Dios exclusivamente masculino que nos convenció de la inferioridad de las mujeres.

Estos mitos están profundamente vinculados con la literatura religiosa, la educación y los rituales de nuestra infancia. Han ido pasando de una generación de mujeres a otra. Con la ayuda de mujeres valerosas nos liberaremos de los efectos limitantes de estos mitos y recuperaremos nuestra Bondad Original, Poder y Divinidad.

A medida que nos permitamos sentir lo que ellas, las mujeres de la antigüedad, sintieron descubriremos nuestras propias heridas. Veremos cuan profundamente nos han afectado las historias y mitos religiosos que cautivaron nuestra imaginación. En estos relatos los cuerpos y los procesos naturales de las mujeres fueron denigrados por los tabúes religiosos y culturales. Mucho después de haber descartado un conjunto dado de mitos y creencias religiosas, seguimos estando envenenadas silenciosamente por los tabúes que abarcan nuestras funciones naturales: menstruación, parto y menopausia. De la primera y de la ultima no se habla, y el parto apenas si tenemos poder sobre el.

La ausencia de mujeres en la historia religiosa que se nos enseñó y la denigración de nuestro procesos naturales han hecho imposible que nos imaginemos a nuestras madres como Dios, a nuestras hijas como salvadoras, y a nuestras abuelas como oficiantes de rituales sagrados. Esta es nuestra herida más profunda: no podemos imaginar a un Dios que se parezca, actúe, sangre y envejezca como nosotras. Los comportamientos ineficaces que nos llevan a la consulta del terapeuta, a los círculos de mujeres y a las comunidades de recuperación surgen todos de esta herida.

Patricia Lynn Reilly. "Un Dios que se parece a mí"
Imagen: oráculo de la Mujer Sagrada – Monica Glusman. 

lunes, 21 de enero de 2013

AUDIO Cuento Taoísta “Ni desgracia, ni fortuna” – Sobre el sentido de lo que nos sucede - Christian Ortiz

Cuento Taoísta “Ni desgracia, ni fortuna” 
 Sobre el sentido de lo que nos sucede - Christian Ortiz 
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Un cuento sobre el sentido de lo que sucede, de cómo la vida siempre nos lleva hacia ese preciso lugar en donde necesitamos estar. El logos de los acontecimientos es complejo pero siempre está encaminado al proceso de nuestra evolución interior.


martes, 15 de enero de 2013

Homosexualidad Masculina y Sacralidad. - Christian Ortiz


Homosexualidad Masculina y Sacralidad.
Christian Ortiz

Que la adoración hacia Mí esté en el corazón de quien se regocija; pues ved que todos los actos de amor y placer son Mis rituales.
 “La carga de la Diosa”
 Doreen Valiente

Dentro de la mayoría de las visiones paganas la homosexualidad es una manifestación más de la naturaleza y su diversidad. Actualmente un gran número de hombres homosexuales practican algún tipo de senda pagana, en donde en menor o mayor grado son aceptados, entendidos e incluso celebrados.
Sin embargo la mayoría de los hombres homosexuales venimos de un sistema sociocultural y religioso heterosexista, en donde se nos ha dicho que ser gay es inadecuado, malo o incluso “abominable”. Esto ha provocado que la identidad personal muchas veces quede herida, minimizada, alienada y muchas veces enferma.
Sanar lo masculino herido desde la practica espiritual es un bello viaje hacia el placer, la libertad y el amor. Pienso en la figura del dios “Pan” como un bello símbolo de conexión con los instintos y la vida; de hecho, el termino “pansexual” se refiere a una orientación sexual humana, caracterizada por la atracción estética, romántica o sexual por otras personas independientemente del sexo y género de las mismas. Por lo tanto, los pansexuales pueden sentirse atraídos por varones, mujeres y también por aquellas personas que no se sienten identificadas con la dicotomía varón/mujer o con la de masculino/femenino, incluyendo así, por ejemplo, a intersexuales, transexuales e intergéneros.

Otra figura asociada a la sacralidad homosexual es Antínoo, un joven de gran belleza, favorito y amante del emperador romano Adriano. Tras su muerte fue deificado y se le rindió culto. Muchos de los retratos que se hicieron de él se han conservado hasta nuestros días. Desde el Renacimiento hasta la actualidad, Antínoo ha sido muy representado en el arte, especialmente en la escultura, y su enigmática figura ha captado la atención de numerosos artistas. En el paganismo Antínoo es un importante símbolo de la homotheosis, una forma de culto centrado en la deidad homosexual.
En el hermoso libro de Starhawk “La Danza en espiral” se explora una visión biológica y espiritual de la naturaleza mas allá de la división heterosexual – homosexual. A través de la creación partenogenética* la deidad se expande en si misma en símbolos y  metáforas autoeróticas, homosexuales y posteriormente heterosexuales. Interesante punto de reflexión que converge con las etapas de desarrollo psicosexual y la exploración del mundo. Primero se conoce a si misma, luego conoce al otro y posteriormente al diferente. De hecho la vida toda en este planeta surgió de una evolución partenogenética.
En algunas visiones nativistas e indoamericanas como en la cultura Hopi, los homosexuales son entendidos como algo totalmente natural y adecuado, inclusive en algunas tribus se les considera seres mágicos y especiales ya que poseen la chispa divina de Dios – Diosa.

Todo lo que ha sido creado en la red de la vida es sagrado, no existen errores en la naturaleza. Desde la mas pequeña de las hierbas hasta las grandes montañas, todo es perfecto en si mismo. La mente humana es la que ha creado la separación, los juicios de valor, las ideologías y con ello nos hemos desconectado de la madre natura, la gran madre que ama a todos sus hijos e hijas.
Ser homosexual es una experiencia mas de lo humano y por lo tanto de lo sagrado, es un transito de encarnación muchas veces duro, ya que en algunas sociedades aun es censurado y  juzgado de forma implícita o explícita. Sin embargo si estas leyendo esto y eres un hombre homosexual recuerda que nadie puede despojarte de tu dignidad, de tu poder  y de tu amor a la vida. No permitas que la violencia patriarcal y machistas rompa tu espíritu, levanta tu corazón y deja que lo llene el gran espíritu de la vida.

Cuerpo de hombre

“Sacralidad y empoderamiento homosexual”.
Mi cuerpo de hombre es sagrado, mas allá de los estereotipos y argumentos que ha usado el patriarcado para desposeerlo y adjudicarle valores “falocéntricos” y machistas.
Mi cuerpo es sagrado, mas allá de que me hayan educado para lastimar, someter y violar con el.
Mi cuerpo es sagrado, mas allá de las imposiciones de roles sexuales y de la descalificación que surge cuando lo quiero compartir con quien yo quiera, incluso con otro hombre.

Mi cuerpo es sagrado y es un hermoso vínculo con la vida, la creatividad y el placer. No esta hecho para ser vendido, destruido o usado. Mi cuerpo no es una herramienta de guerra, sometimiento y de imposición, mi cuerpo es mío, y es sagrado.

Fracción de: “Sacralidad y empoderamiento homosexual”
de Rev. Christian Ortiz

 Articulo presentado en:












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